La Inquietante Exploración del Ser
Manuela Pulgarin Agudelo
Técnica en Administración y Contabilidad. Periodista en formación de la UdeA
Escribo desde el corazón y mis entrañas. Creadora del podcast y revista digital Pensando en Voz Alta.
Cuántas veces nos hemos atormentado con la pregunta ¿quién soy? Depende de quien se lo pregunte. Supongo que para una persona convencida de su vida, esta pregunta no es un gran tormento o dolor. Pero para quien se desgarra cada noche llorando por no comprender su existencia, a lo mejor le interese leer esto.
No puedo juzgar a quien no se conoce, ya que hago parte de ese grupo. Peor aún, pensé que sabía quién era hasta hace un año o dos, así que siento que perdí el rumbo de mi vida. Si se siente identificado, siga leyendo, si no, también.
Este sentimiento persistente de desconocimiento propio es fatal, sientes que tu vida no tiene sentido y vives en automático, fingiendo que sabes quién eres y para qué estás en este mundo. Te digo algo: realmente nadie se conoce lo suficiente. Aunque la gente finge que sí. No estamos en una carrera por definir quiénes somos.
Ahora bien, no nos podemos quedar toda la vida sin conocernos un poco, al menos para definir nuestros gustos o preferencias. Aquí viene lo inquietante, ¿qué tal si ni siquiera sabemos qué nos gusta? El auto descubrimiento se vuelve más complejo y nos volvemos más hostiles con nosotros mismos. Luego sentimos presión social por identificarnos con algo, con alguna subcultura o grupo social. Y aquí, la vida se vuelve más compleja. Ya no somos nosotros contra nosotros, sino nosotros contra la sociedad que nos empuja a entender nuestra existencia.
Cuando encontramos ese sitio o grupo con el que nos identificamos, viene lo peor, ¿nuestro entorno lo acepta? Porque aunque decir que “la opinión de los demás no importa” suena muy lindo, vivir la desaprobación familiar o el rechazo de tus amigos, es tedioso y doloroso. Aquí es cuando nos ocultamos y fingimos ser alguien que no somos, nos acostumbramos a esa vida falsa y por último, volvemos a la duda de ¿quién soy?
Vivir en una familia que no acepta o respeta tus ideales o formas de vida puede llegar a ser tortuoso. Más aún si esas formas de vida los toca o afecta a ellos, por ejemplo, una persona trans que no es aceptada por sus padres, probablemente esa persona se va a cuestionar su vida y, si no tiene una postura fuerte y cierta independencia a ellos, va a volver a su género asignado al nacer.
¿Por qué es tan difícil ser uno mismo? Si no es tu familia, son tus amigos, si no son ellos, son extraños. Siempre va a existir quien te juzgue por quién eres, y probablemente por eso es tan difícil definir esa pregunta tan existencial y tortuosa.
Como consejo, la vida es muy corta como para vivirla pensando en qué dirán los demás sobre nuestras vidas. Sean lo que deseen, conozcan y vivan ese descubrimiento de quiénes son. Total que siempre habrá quién lo juzgue.
Y recuerde, realmente, nadie se conoce tanto, disfrute su proceso y vívalo como desee